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Genei Ryodan ~ Episodio 6

Episodio 6: Provocación X División X Puño Levantado

En el hotel, aparecen Phinx, Shalnark y Feitang.

Shizuku: Aquí vienen.

Phinx: Explícanos que fue lo que ocurrió.

Shizuku: Hubo un apagón.

Nobunaga: Aprovechando ese momento el Líder fue secuestrado.

Kurotopi: Lo hizo el Bastardo de la Cadena. Aquí está el mensaje que le envió a Pakunoda – se lo pasa.

Phinx: Si llega a revelar la memoria de los dos, el Líder morirá.

Feitang: ¿Por qué no fueron tras él de inmediato?

Nobunaga: Sólo contábamos con Machi y Pakunoda.

Feitang: ¿Y?

Nobunaga: Tenía otros amigos que son equivalentes a Cazadores profesionales. Si tomamos en cuenta su habilidad para luchar, estos chicos son iguales de fuerte que nosotros.

Feitang: ¿Y?

Nobunaga: ¡Lee entre líneas lo que dice el mensaje! Estos chicos tienen un valor como rehenes ¿Entiendes? Mientras los tengamos como rehenes el Bastardo de la Cadena hará algún tipo de contacto con nosotros y esa será nuestra oportunidad de rescatar al Líder.

Feitang: ¿Y?

Nobunaga: ¡Y entonces! Si hacemos algo mal y dejamos que escapen el juego habrá terminado. Probablemente lo que está limitando al Líder es la cadena que no pudo ser rota ni por la masiva fuerza de Ubog. Es muy difícil que escape.

Phinx: Probablemente.

Nobunaga: ¡Les dije que hubo un apagón! ¡Para cuando nos acostumbramos a la oscuridad el Líder ya no estaba! No estábamos en posición de hacer nada. Tuvieron que haberlo hecho cuando llegaron aquí.

Feitang: ¡Ja! No puedo ver nada

Nobunaga: ¿Qué?

Feitang: ¿No se alegran de tener a estos chicos?

Phinx: Sí, ciertamente – la tensión es muy alta.

Shalnark: Revisaremos los alrededores después. Trabajaremos en una contramedida.

 

 

En las calles de la ciudad, el grupo de Kurapica va en el auto que conduce Leorio. Senritsu va a su lado y Kurapica con Kuroro en el asiento trasero. Kurapica aún lleva las ropas de recepcionista y Kuroro está encadenado por la cadena que sujeta.

Leorio: Senritsu lo hizo muy bien. Pero fue una falla que Gon y Killua no pudieran escapar.

Kurapica: No te preocupes, algunos de nuestros enemigos están heridos, no se moverán hasta que lleguen sus respaldos - Kuroro mira a Kurapica.

Kurapica - ¿Qué es lo que mira? – le dice sin verlo.

Kuroro: Es que nunca me imaginé que el Bastardo de la Cadena fuera una mujer.

Kurapica: ¿Quién dijo eso? – se saca la peluca – No dejes que las apariencias te engañen – se limpia el labial – De todas maneras será mejor que cuides lo que dices. Nunca sabes cuáles pueden ser tus últimas palabras.

Kuroro mira hacia delante y muy calmado le dice – No puedes matarme. Tus preciosos amigos todavía están allá.

Kurapica: En este momento no tengo la cabeza tan fría como para hacer caso omiso de tus palabras.

Leorio: ¡No, Kurapica! Ya basta.

Kuroro: Este acontecimiento no estaba dentro de la predicción. Es decir, es una situación que no vale la pena analizar. Es un incidente que no tiene ninguna importancia.

Kurapica: ¡¿Qué?!

Senritsu: Kurapica.

Leorio: Ya cálmate.

Kurapica: ¡Cómo te atreves!

Kuroro: Debo decirlo otra vez, para mí la situación en este momento es igual a beber una taza de café después del almuerzo. Es muy pacífica. Estoy disfrutando de esto – Kuroro recibe un golpe en la mejilla y otro en la nariz, de parte de Kurapica. Sus ojos se vuelven rojos y sigue golpeándolo, así que Leorio debe detener el auto para detener a Kurapica de la golpiza que le da a Kuroro.

Leorio: Suficiente Kurapica. Si tú lo matas, yo te mato.

Senritsu: Kurapica.

Leorio: Ya, tranquilízate. ¡Ese no eres tú! – ‘No, no sé. Es imposible guardar la calma. El enemigo de tu tribu al cuál llevabas persiguiendo tanto tiempo, la causa de tu desgracia se encuentra frente a ti. Sin embargo, Kurapica, no tengo otra opción que decirte’ – Tenemos al Líder de La Araña como rehén, pero el Ryodan tiene a Gon y a Killua. Las condiciones son iguales. No hemos progresado en nada.

Kuroro escupe un diente, tiene una apariencia lamentable – ¿Eh? ¿Condiciones iguales? Eres un idiota. Primero que todo, tu premisa está equivocada. Uds están equivocados. Yo no represento ningún valor como rehén.

Leorio: ¡No puede ser! Yo sé que eres el líder de La Araña, del Genei Ryodan.

Kurapica: Si continuas hablando más basura, te cerraré la boca otra vez.

Senritsu: No miente, lo que dice es verdad. No tiene valor como rehén.

Kuroro: Es lo que significa. Esta es la realidad. El que está acorralado eres tú.

Kurapica se acerca a Senritsu - ¿De qué estás hablando?

Senritsu: Los latidos de su corazón son tranquilos, no hay alteración alguna, ni ansiedad, ni miedo, ni angustia por morir, ni mentiras, ni nada. Probablemente no está pensando en que no quiere morir, su tonada es la de alguien que ha aceptado la muerte. La muerte es algo cotidiano. La tonada de la aceptación ¿Por qué? ¿Cómo puede tocar esa tonada? – se tapa los oídos - ¡Odio esto! ¡No quiero oírlo! ¡Ni su tonada ni la tuya! ¡No!

Kurapica: ¡Senritsu!

Senritsu: Él piensa realmente que no tiene valor como rehén, ¿Sabes? Pero también es cierto que es el líder.

Kurapica: Eres… ¿Quién diablos eres?

Kuroro: La Araña.

Todos han quedado en silencio. Leorio hace partir el auto.

Leorio: ‘Si lo que dice es cierto, Gon y Killua no tienen ningún valor como rehén’ – Ciertamente estamos acorralados.

Kurapica: Hace 5 años cuando masacraste a los de la tribu Kuruta, ¿Ya eras el líder? Dime, respóndeme – Kurapica le lanza la espada del nen – Respóndeme – la detiene a unos centímetros de la cara de Kuroro.

Kuroro: ¿Es esta la cadena que mató a Ubog? ¿Cuáles fueron las últimas palabras de Ubog? – Kurapica hace memoria:”Vete al diablo, imbécil”.

Kurapica: No las recuerdo. ¡Vamos, responde a mi pregunta!

Kuroro: Estás mintiendo, ¿No es así amigo mío? – sonríe – Entiendo lo que sientes. Siento lo mismo, no quiero responder nada. ¿Has entendido? – Kurapica lo mira con odio y levanta su mano con la cadena.

Leorio: Kurapica! Te está provocando, no le sigas el juego – la tensión es muy grande.

Kurapica: ‘¡Dios! ¿Qué hago?’ – finalmente desiste y empieza a marcar un número telefónico.

Kuroro: ‘Uh, eso fue fatal. Una grieta sorprendente. Descubrí el punto débil del Bastardo de la Cadena. Puedo vencerlo’

 

 

Shalnark: De ahora en adelante, los ocho nos desplazaremos juntos. Mientras seguimos a los miembros heridos estaremos siguiéndole la pista al Líder. Paku, ¿Me oyes?

Pakunoda: Sí.

Shalnark: Si alguno de nosotros llega a ver el auto donde va el Líder, entonces… - suena un celular, es el de Phinx.

Phinx: Es el número del Líder – después de una pausa en la que todos allí están expectantes, contesta – Habla Phinx.

Kurapica: Como regla principal mis instrucciones son absolutas. Si no las siguen, mataré al líder inmediatamente. La primera: No nos sigan; la segunda: No le hagan daño a los rehenes; la tercera: Pásenme a la mujer llamada Pakunoda – Phinx va a pasarle el celular a Pakunoda y se arrepiente – ¿Eh? ¿Puedo hacerte una pregunta? Acerca de la segunda instrucción, los dos rehenes que tenemos en nuestro poder parecen haber luchado muy duro antes que nosotros llegáramos y parece que tienen varias costillas rotas – le dice maliciosamente.

Kurapica: Así no llevaremos a cabo ninguna negociación – le corta.

Phinx marca el número de Kuroro.

Kurapica: ¿Qué?

Phinx: Lo lamento, mentí, los dos se encuentran bien. Discúlpame.

Kurapica: No habrá segunda vez. No me engañarás con tus trucos, pásame a Pakunoda, rápido.

Phinx: Paku – alarga su mano con el celular.

Nobunaga: Kurotopi, encárgate de él – le pasa a Killua y camina hacia Phinx. Pakunoda se acerca también a él.

Phinx: Ese cretino no sabe aceptar una broma – Pakunoda, Nobunaga y Machi golpean a Phinx - ¡¿Qué hacen?!

Nobunaga: Eres un completo idiota. La vida del Líder corre peligro. Deberías saberlo.

Phinx: Bueno, nunca imaginé que colgaría – Pakunoda toma el celular y se aleja un poco – Deben sentirse muy enojados porque los engañaron, ¿No? Era una buena oportunidad de jugarle una broma.

Machi: Debes pensar si es la ocasión y el momento adecuado.

Phinx: Lo hice por ayudarlo – Nobunaga lo levanta de la ropa.

Nobunaga: Aquí no estamos bromeando.

 

Pakunoda: Habla Pakunoda.

Kurapica: Primero que todo debes ser la única persona en escuchar esta conversación – Feitang estaba escuchando también.

Feitang: ¡Maldición!

Pakunoda se aleja del lobby.

Kurapica: ¿Hicieron algún contacto con el hombre llamado Scwala?

Pakunoda: Si.

Kurapica: Entonces ya saben que tenemos un manipulador de nen llamado Senritsu, ¿Verdad?

Pakunoda: Así es.

Kurapica: Ya veo. Entonces, debes saber que es imposible mentir. Escucha esto: Primero que todo, te prohíbo tener contacto con tus compañeros de ahora en adelante. No sólo en lo que respecta a las conversaciones sino a las acciones, a lo que escribes, códigos, contactos visuales y todo lo demás. Toma todas las precauciones del caso. Te guiaré al lugar donde estoy, debes venir sola. En ese momento si llego a sentir una mínima señal de alteración en tu corazón, el rehén morirá.

Pakunoda: ‘Un odio hacia La Araña más allá de lo que imaginamos. Pasión por la venganza. Una preparación cuidadosa. Si algo sale mal, estoy segura de que asesinarán al Líder sin importarle la vida de sus amigos. No hay duda, es el Bastardo de la Cadena’

Kurapica: Déjame hablar con otro sujeto que no sea quién contestó el teléfono – Pakunoda camina de vuelta al lobby y le pasa el celular a Nobunaga.

Phinx: ‘Diablos’

Nobunaga: Te escucho.

Kurapica: Voy a encontrarme con Pakunoda a solas, el resto de uds deberán regresar a su escondite.

Nobunaga: Sí.

Kurapica: Diez de uds deben permanecer en el mismo lugar. Eso incluye a los rehenes. Dale el celular a Pakunoda, consigue otro celular. Estaré llamando a ese teléfono en diferentes ocasiones. Si descubro que alguno de uds no está cuando llame, el rehén morirá, ¿Entendido?

Nobunaga: Claro.

Kurapica: Vuélveme a pasar a Pakunoda.

Nobunaga: Ah, Paku – le pasa el celular.

Pakunoda: Habla Pakunoda.

Kurapica: Te diré cual es el lugar. Te repito: Ven sola. El lugar es el aeropuerto de Ring Gon. Llega a las 8 en punto – cuelga.

 

 

Kuroro: ‘Ya sé cual es el punto débil de este bastardo. No lo dudes Pakunoda, ven con los otros’

 

 

Al cortar la comunicación, Pakunoda empieza a caminar sin mirar atrás.

Nobunaga: ¡Paku!

Pakunoda se detiene sin mirar atrás y piensa: ‘No lo he olvidado Líder, lo que se debe salvar no es al individuo sino a La Araña, sin embargo, incluso si llego a traicionar a La Araña, te salvaré’ – se va.

Phinx, Shalnark y Feitang comienzan a caminar también, tras de Pakunoda.

Nobunaga: Esperen. Es la instrucción que dio el Bastardo de la Cadena. Todos debemos regresar al escondite. Dejemos que Paku vaya sola.

Phinx: Si, claro, es cierto. Ahora que lo pienso, creo que mencionó algo parecido. ¿Y qué?

Nobunaga: ¡¿Qué?! – corre hacia Phinx y lo agarra de las ropas – ¡Cómo te atreves! ¿Todavía no lo entiendes? Si no cumplimos con sus instrucciones, el Líder va a morir en cualquier momento.

Phinx: ¿Eres estúpido? Si eso llega a ocurrir matamos al Bastardo de la Cadena. Eso es todo.

Feitang: Creo que el Líder diría lo mismo. La prioridad es La Araña. Nobunaga, tu idea es un insulto real a La Araña.

Phinx: Es una historia diferente a la broma que hice hace un rato – se quita la mano de Nobunaga – Seguir a Pakunoda es totalmente indispensable. Debemos hacerlo.

Shalnark: Estoy de acuerdo con él. Permitir que Paku vaya sola no significa nada. Si seguimos sus órdenes lo dicho por la adivina se convertirá en realidad.

Machi: Escuchen, estoy de acuerdo con Nobunaga. Por ahora es mejor cumplir con lo que nos ordenaron.

Kurotopi: Yo también.

Phinx: ¿Por ahora? ¿Y eso cuánto tiempo es? ¿Hasta el día que empiece el fin de La Araña? Shizuku, ¿Qué opinas?

Shizuku: ¿No deberíamos decidirlo arrojando una moneda al aire? La circunstancia lo amerita.

Phinx: Eso sirve cuando nuestras opiniones difieren de una orden, pero aquí no aceptamos la orden.

Shizuku: Bien, creo que estoy del lado de Nobunaga. En realidad les digo, no quiero que el  Líder muera, tampoco quiero la muerte de Paku y creo que Paku siente lo mismo. Creo que por esa razón se fue sin decir nada, ¿No es así?

Phinx: Que desilusión, esto es demasiado. Preferiría matarlos a todos ahora, pero primero debo seguir a Pakunoda.

Nobunaga: Espera - está preparado para atacarlo con su katana - Si das un paso adelante, te cortaré.

Phinx: ¿En serio? – enciende su aura y lo mira.

Nobunaga toma su katana. Phinx hace un gesto con su mano para que se acerque.

Phinx: Hazlo.

Sin embargo, Shizuku impide la pelea, golpeando a Nobunaga con Deme-chan en la cabeza, dejándolo inconciente.

Shizuku: Las peleas entre miembros están prohibidas.

Phinx: Oye, creí que estabas del lado de Nobunaga – ‘Lo atacó por la espalda’

Shizuku: Sí, personalmente lo estoy. Las reglas son importantes. Negar las reglas es negar La Araña – toma su cruz – Eso significa desobedecer al Líder y es lo último que deseo hacer.

Suena el celular de Shalnark.

Shalnark: Es el celular del Líder.

Phinx: Yo contestaré. Hola.

Kurapica: Déjame hablar con los rehenes.

Phinx mira el celular con odio – Cretino – va donde Killua y le pone al habla – Habla, es tu mamá.

Kurapica: ¿Están todos ahí?

Killua: Sí, pero hasta hace poco estaban discutiendo si debían seguir a Pakunoda.

Phinx: ¿Contento? – le dice molesto.

Kurapica: Déjame decirte algo. Tenemos un manipulador de nen que sabe muy bien como detectar una mentira. Esa es la razón por la cual Pakunoda siguió nuestras instrucciones al pie de la letra. No me importa cuantas conspiraciones tramen, eso sólo llevará a que su Líder muera. Regresen a su escondite en 30 minutos. Volveré a llamarlos – cuelga.

Shalnark: No lo rompas.

Phinx: Maldito.

Shalnark: Creo que rastrear la señal es imposible.

Phinx: Cállate – le lanza el celular.

 

 

En el escondite, Franklin está sentado pensando en voz alta.

Franklin: Siete de ellos regresarán, si los diez no estamos juntos, el Líder morirá. Utilizar un rehén para comunicarse. ¡Qué bastardo más inteligente!

Hisoka está en una parte alta del escondite, escribiendo un mensaje en su celular.

Hisoka: ‘Si logro escapar de aquí, tendré la oportunidad de enfrentarme al Líder, pero si escapo el Líder morirá. Si lo hago, Gon y Killua correrán peligro’

En la pantalla del celular el mensaje dice así:”Así están las cosas aquí. Por favor, ayúdame”

La respuesta llega de inmediato:”De acuerdo” y proviene de Irumi, el hermano mayor de Killua.

Irumi: Te conozco un poco más que al Líder. Aún así te cobrare.

 

Mientras tanto, Pakunoda sigue su camino hacia el aeropuerto.